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3 pasos simples, prácticos y eficaces para evitar el estrés

well+fit living

1 junio, 2016

Correr, correr y correr…. Y no hablamos de una maratón sino de cómo es la vida actual para muchas personas. ¡Uf! Realmente agotador. Por eso, darse tiempo parece casi un lujo, la única diferencia es que puedes hacer uso de él sin pagar un solo peso. ¿Cómo lograrlo? Sigue estos consejos de la psicóloga y terapeuta corporal y sexual Scarlet Morgado. Ya no tienes excusas para andar con la lengua afuera por la vida. “Verás cómo estos sencillos tips te permitirán tener un espacio para ti, un espacio íntimo, profundo y sanador”, dice Morgado.

1. Aprende a valorar el silencio, higieniza tu mente, diluye los pensamientos, aquieta tu mente. Siéntate en un lugar cómodo y tranquilo, evalúa tu cuerpo. Inhala suave y profundo por la nariz, inflando la zona abdominal, y luego exhala lento y profundo por la nariz hundiendo la zona abdominal. Has el ejercicio del observador interno, es decir, observar tus pensamientos sin engancharte de ellos, sin atarte a estas sensaciones, sin quedarte con esas experiencias; inhala suave y profundo y al exhalar suelta todo ese contenido mental… Te irás dando cuenta cómo, poco a poco, entras en ti, olvidándote del exterior, olvidándote de todo lo que te inquieta. Aprovecha este instante sereno y lleno de paz que te brinda este silencio.
Hazlo por lo menos dos veces al día por 15 minutos, y a medida que adquieras más práctica aumenta la cantidad de minutos.

2. Mírate frente al espejo, inhala suave y profundo y retén el aire con los pulmones llenos. Contrae todos los músculos de la zona facial (arrúgate lo más que puedas), apretando firmemente ojos, mejillas, boca, y al exhalar suelta y relaja. Has esto por lo menos tres veces y verás cómo notas el alivio de las tensiones de tu rostro.

3. Cierra los ojos antes de dormir, respira suavemente exhalando de forma lenta y profunda. Cuando seas consciente de tu respiración, imagínate en un lugar agradable, cómodo, tranquilo, sereno; permite que tu mente viaje, se traslade, olvida el tiempo y el espacio y fúndete en ese lugar. Quédate ahí, mantente tranquila, imagina la calma y siéntela, visualiza todo lo que quieres, todo lo que anhelas, envuélvete en ese querer y anhelar, llénate de eso. Estás como en una nebulosa, aprovechando este viaje, cúbrete con una luz de color morado, siente cómo esta luz penetra en tu cuerpo, envuélvete y quédate con todas esas emociones que este viaje te provoca. Al abrir los ojos sé consiente de las reacciones de tu cuerpo física, emocional y mentalmente e intégralo a tu día a día.

Alégrate, todo lo bueno está por venir…

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