TEMPLATE USED: single.php
pageid: 4177
WFL

La búsqueda del maestro

Rocío Cáceres

3 abril, 2017

 

 

¿Qué importancia tiene el maestro en la práctica? No es una pregunta fácil de responder, porque en Occidente no se mantienen las mismas tradiciones que en Oriente, de donde proviene el yoga.

En mí, la búsqueda de un camino espiritual más profundo se dio de forma natural.

Con los años de práctica empecé a sentir que algo me faltaba, no sabía bien qué, pero no lo estaba encontrando… Fue así como decidí viajar a India, dejando todo de lado, en busca de eso que me faltaba.

Cuando llegué a Mombay, estaba esperando que casi como por arte magia se presentara ante mí, ¡pero no! Mi primera sensación fue bien impresionante,  ¡como un shock! Todo ese caos, ruido, mucha gente, olores ¡uff! ¡Todo era muy intenso! No había términos medios y me preguntaba una y otra vez si realmente todo ese caos me ayudaría en mi búsqueda…

Tomé la decisión de quedarme y ver lo que pasaba. Me establecí en un pueblito pequeño a la orilla de la playa, muy cerca del Shala (escuela).

Sin mucha idea de por qué justo ahí encontraría las piezas que faltaban, partí mi práctica y al momento de conocer a mi maestro y pasar tiempo con él, entendí que eso era… Todo comenzaba a tener sentido.

Se crea una relación profunda entre maestro y discípulo y es a través de ella cuando realmente puedes fortalecer tus raíces espirituales. Sin esto, es como un árbol flotando lejos de la tierra.

Mi práctica pasó a otro nivel, empecé a entender la importancia de llevar una buena alimentación, de descansar lo necesario, de tener una vida sana,  de incorporar pranayamas (ejercicios de respiración), meditación, devoción, y ¡tantas cosas más! También a aprender de las cosas más simples y bellas de la vida, como el estar sentada en una roca mirando el atardecer con mi maestro, disfrutando momentos mágicos que te entrega la naturaleza y que te permite disfrutar del silencio. Entendí que en ese momento de mi vida era ahí donde tenía que estar.

 

La voluntad a prueba

shala en Candolim

No siempre fue fácil. Nuestra práctica era en condiciones muy diferentes a las que estaba acostumbrada.  Era al aire libre, con calor, con mosquitos, con suelo irregular y ¡exceso de olores! Requería de mucha voluntad para levantarme a las  4.00 AM para estar practicando a las 4.30 AM. En un principio ¡no lo podía creer! Me estresaba el día anterior pensando en que tenía que acostarme a más tardar a las 21.00 hrs. para alcanzar a dormir lo suficiente, aunque el calor muchas veces no me lo permitiera. Para qué hablar del “jet lag” que en mi tercer viaje duró una semana y me tuvo durmiendo solo dos o tres horas diarias, ¡me quería morir! Pensaba que me iba a volver loca en cualquier momento.

Con el tiempo, la práctica empezó a hacer lo suyo y el sueño regresó. Entendí que mi cuerpo se estaba manifestando, yo solo tenía que entender lo que necesitaba. Todo empezó a alinearse y tener otro sentido. Comencé a apreciar cada momento compartido con mi maestro, cada ajuste, cada palabra, cada risa, cada enseñanza entregada con tanto amor a sus estudiantes. Aprendí a ser humilde y a no dejar que el ego te invada. Tanto aprendes a través de este vinculo maravilloso y enriquecedor, que sientes que el tiempo pasa tan rápido y ya debes regresar, tu tiempo se acaba.

La tradición le dio otro sentido a mi práctica. Llenó espacios vacíos, le dio madurez y la fortaleció.  A pesar del esfuerzo que requiere juntar el dinero, viajar muchas  horas en un vuelo con escalas y llegar cansada, a una caótica, desordenada e intensa India, con todas las miles de sorpresas buenas y malas con las que puedas encontrarte, es un viaje que para mí vale la pena cada vez que pueda. Muchas veces me preguntaron:  ¿Por qué India? La respuesta es simple… Porque mi maestro esta allá, y mientras pueda voy a seguir yendo, solo para poder pasar tiempo con él y continuar nutriéndome de sus enseñanzas.

Shri K. Pattabhi Jois

 

La importancia de la tradición en yoga

 

Sharath Jois, nieto de Pattabhi Jois, quien desarrollo el  Ashtanga yoga, dice que el yoga es un método para obtener una conciencia superior, y que para lograrlo es muy importante seguir la tradición. La presencia de un maestro o gurú es lo que te ayuda a entender y seguir con esa tradición. En las enseñanzas yóguicas, el traspaso de conocimientos y enseñanzas que fluyen desde el maestro al discípulo, se le llama “paramparā”. Por lo tanto, para que la instrucción del yoga sea efectiva, verdadera y completa, debe venir dentro de un paramparā.

En uno de sus libros, Indra Devi cuenta cómo fue que Sri Khrishnamacharya decide aceptarla como discípula, a pesar de que era mujer y en esos tiempos no se enseñaba yoga a mujeres… El dudó si realmente podría seguir todas las reglas que le impondría en su instrucción. En paramparā, según la tradición, debes pasar tiempo con un maestro aprendiendo las técnicas y el método, no solo las asanas o posturas. Esto no es algo que se aprende a corto plazo,  son años de aprendizaje, por esto mismo Khrishnamacharya no estaba seguro de ella fuera capaz.

Indra por ejemplo habla de cómo partió su instrucción: cambiando su alimentación, dejando de consumir azúcar blanca, harinas procesadas y otras alimentos que ya no tienen vida, según su maestro le explicaba. También aceptando -según las enseñanza yóguicas- los Yamas y Nyamas (parecidos a los 10 mandamientos) y tomando varias prácticas al día, partiendo muy temprano antes de la salida del sol y continuando con diferentes etapas de su entrenamiento durante el resto del día, consumiendo su última comida antes de la puesta del sol y acostándose no más allá de las 21 hrs. Esto es un resumen de lo que era en parte su instrucción y que requerían de un gran compromiso de parte de ella.

Este compromiso o vínculo se forma cuando no solo buscas practicar yoga por razones de salud, sino que buscas algo más profundo. Se crea una relación diferente con tu maestro, otra cercanía, que en el occidente prácticamente no existe. Por esto es tan difícil explicarlo desde el otro lado.

 

Artículos Relacionados

El difícil camino del APEGO

Recomiendo: Congreso de Salud y Educación Infantil

10 cosas que pasan cuando sales de tu zona de confort

¡Bee- da para las abejas! (un sistema que busca mitigar el despoblamiento)